




En sahumerios:
Se utiliza como combustible y soporte de combustión, ya que facilita el encendido y ayuda a mantener una brasa uniforme y estable. También puede actuar como vehículo para resinas, hierbas y polvos aromáticos.
En cosmética:
Se emplea por su alta capacidad de adsorción, ayudando a retener impurezas, exceso de sebo, partículas contaminantes y olores. Es común en mascarillas, jabones, limpiadores y exfoliantes para limpieza profunda y efecto purificante.